Mo Zi caminando solo con rollos de bambú, ilustración en tinta china

Mozi

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墨子 (Mòzǐ, c. 479–381 a.n.e.) fue el fundador del moísmo (墨家, Mòjiā), la primera corriente filosófica que desafió abiertamente el confucianismo desde sus cimientos. Su nombre era Mo Di.

Nació probablemente en el estado de Lu o de Song, en un período de guerras entre estados y descomposición del orden feudal Zhou. A diferencia de Confucio, que provenía de la nobleza venida a menos, Mozi emergió de los estratos más bajos de la sociedad: Feng Youlan señala que el moísmo tiene sus raíces sociales en los (xiá), guerreros errantes que vivían de su destreza militar y cuyo código de conducta —lealtad al grupo, reciprocidad, acción sin cálculo personal— Mozi elevó a principio filosófico universal.

La organización moísta reflejaba esa herencia: funcionaba como una estructura militar, con un líder llamado 钜子 (Jùzǐ) que tenía autoridad absoluta sobre los miembros.

Pensamiento central

El eje de la filosofía de Mozi es el 兼爱 (jiān ài, amor omnímodo): amar a todos los seres humanos por igual, sin las distinciones de parentesco que el confucianismo consideraba naturales. Donde Confucio veía el amor graduado por proximidad como fundamento del orden social, Mozi veía en esa discriminación la fuente de todos los males: las guerras, la opresión, el desorden nacen de que unos se preocupan solo por los suyos y descuidan a los demás.

Su método de argumentación era consistentemente utilitario. Para decidir si un principio o práctica era válido, aplicaba tres pruebas (三表法, sān biǎo fǎ): ¿tiene base en la autoridad de los antiguos sabios?, ¿puede ser verificado por la experiencia sensorial ordinaria?, ¿produce resultados beneficiosos para el estado y el pueblo? La tercera era la decisiva. Todo —la música, los ritos funerarios elaborados, la guerra ofensiva— era juzgado por su utilidad para la vida humana concreta.

Mozi también argumentó a favor de la existencia del Cielo (, Tiān) y de los espíritus (鬼神, guǐshén), pero no por devoción religiosa: su lógica era que si la gente creyera que el Cielo premia la virtud y los espíritus castigan el mal, habría menos desorden. La religión como herramienta de orden social.

Su teoría del estado anticipa argumentos que en Occidente se asociarían a Hobbes: antes del gobierno, cada persona tenía su propio criterio de lo correcto, lo que producía caos. La solución fue elegir al más sabio como gobernante y establecer el principio de 尚同 (shàng tóng, alinearse con el superior): unificar los criterios de juicio bajo una sola autoridad. Feng Youlan señala la tensión implícita: esta lógica, llevada al extremo, conduce al autoritarismo.

Posición en la historia de la filosofía china

En los siglos IV y III a.n.e., el confucianismo y el moísmo eran las dos escuelas dominantes; se les llamaba las “dos grandes corrientes” (显学, xiǎnxué). Luego el moísmo desapareció casi por completo. Feng Youlan atribuye esto a que la tradición moísta dependía de una organización disciplinada que no sobrevivió a las guerras de unificación.

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