《列子》 (Lièzǐ) es un texto taoísta atribuido a 列御寇 (Liè Yùkòu), conocido como Maestro Lie, que según la tradición vivió en el siglo IV a.n.e., contemporáneo o ligeramente anterior a Zhuangzi. La mayoría de los estudiosos modernos considera que el texto fue compilado o reelaborado en el siglo III o IV d.n.e., lo que hace difícil determinar qué partes, si alguna, reflejan enseñanzas del Lie Yukou histórico.
El texto está organizado en ocho capítulos, cada uno agrupado en torno a una figura o tema. El más conocido fuera de China es el capítulo 5, dedicado al rey Tang (汤问, Tāng Wèn), que incluye algunas de las parábolas cosmológicas más elaboradas de la literatura taoísta.
El capítulo de Yang Zhu
El capítulo 7 del Liezi lleva el nombre de 杨朱 (Yáng Zhū) y es la fuente más extensa conservada sobre el pensamiento de este filósofo. En él aparecen los diálogos sobre la inutilidad del sacrificio de “ni un pelo” por el mundo y la defensa de la vida plena como único valor real.
Feng Youlan usa este capítulo para reconstruir el pensamiento de Yang Zhu en la Breve historia, al carecer de otras fuentes directas. El argumento del “pelo” —que el cuerpo es una totalidad cuyos componentes no pueden considerarse prescindibles— está aquí desarrollado con más detalle que en ninguna otra fuente antigua.
Parábolas y filosofía
Como el Zhuangzi, el Liezi trabaja principalmente con parábolas y relatos. Entre los más conocidos:
El sueño del leñador de Zheng (capítulo 3): un hombre pierde el rastro de un ciervo que acaba de matar, piensa que soñó con él y va a buscarlo al lugar del sueño; otro hombre encuentra el ciervo donde el primero lo dejó. ¿Cuál de los dos tiene razón sobre lo que ocurrió? El texto usa el relato para disolver la distinción entre sueño y vigilia, entre lo real y lo imaginado.
El viejo Yugong mueve la montaña (capítulo 5): un anciano decide mover a paletadas una montaña que obstruye su aldea. Cuando sus vecinos se burlan de él, responde que cuando él muera, seguirán sus hijos, y después los hijos de sus hijos, y la montaña no crece. El Cielo conmovido por su determinación envía gigantes a cargar la montaña. Esta parábola sobre la perseverancia se convirtió en un texto político canónico en el siglo XX.
Posición en la tradición taoísta
El Liezi pertenece a la misma corriente que el Dao De Jing y el Zhuangzi pero tiene un tono más narrativo y menos sistemático. Feng Youlan lo cita principalmente como fuente para Yang Zhu y como ilustración del pensamiento taoísta pre-Qin en sus aspectos más populares y parabolísticos.
